Hoy se conmemora el aniversario del natalicio del Libertador Simón Bolívar. Militar, Político y Prócer de la independencia de Venezuela. Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco nació un 24 de julio de 1783 en la ciudad de Caracas.  Hoy desde CEINASEG honramos la memoria de quien fue un gran líder político y estratega militar no solo para Venezuela si no para toda la región, inspirando el pensamiento político más allá de su propio tiempo y de nuestras fronteras. Aquí unas líneas al quien es el padre de la Patria, insigne venezolano.

Hoy son días turbulentos. Cuando la historia ha sido arrastrada al extremo de la disputa ideológica en Venezuela, y en ello Bolívar, su memoria y obra no escapa. Prueba de ello es que hoy se le ha elevado a una suerte de sacro santidad producto del abuso interpretativo con fines políticos; mientras que reactivamente por otro lado se le ha disminuido comparándole con otros próceres o incluso poniendo en duda su pensamiento político. Ni una ni la otra. Bolívar fue, Bolívar es. La interpretación histórica no es imaginación literaria, de aquí que hoy recuperemos un justo balance de su vida y obra.      

Su pensamiento político y militar plasmado en cartas y documentos es fuente intelectual indiscutible del republicanismo que hoy es digno de conmemorar. El Bolívar de su tiempo fue un genio militar, estadista y político destacado.  Pero también fue hombre y como hombre erró en muchas ocasiones… Aquel joven cadete llegaría asumir el título de Libertador llegado el momento. De su mano se elevó la denominada “segunda república” tras la “campaña admirable”. Y es que la república de Bolívar no era intelectualmente la república del Congreso Constituyente de 1811. No era la república confederada inspirada en el modelo estadounidense. Bolívar asumiría por el contrario la idea de la república clásica aristotélica. La idea de la república centralista y fuerte como aquellas repúblicas italianas de las que tanto se leía en la época. Aquella era la república en armas, la república capitaneada por el hombre virtuoso. Era el modelo de una república en guerra.  Y aquella guerra era una guerra civil y de independencia. No obstante la caída de este segundo momento republicano bajo su fórmula demostraría también sus limitaciones y le llevaría a reflexionar sobre la estrategia independentista.

Como militar fue un gran estratega. Recordamos hoy con júbilo aquellas victorias militares, como aquella en Araure, en 1813, o la renombrada victoria de Boyacá, en 1819, y, por supuesto la alcanzada en Carabobo, en 1821. Pero también no podemos olvidar sus fracasos como en la batalla de la Puerta, en 1814… A pesar de su destacado genio militar y liderazgo, Bolívar siempre estuvo supeditado a la legitimidad y legalidad de los congresos constituyentes, del cuerpo legislativo, manantial de las leyes y legítimo poder organizador de la independencia de la república. Para Bolívar, para la tesis republicana, las leyes son el alma de la república. No es la libertad e igualdad desbocada como algunas distorsionadas interpretaciones le acechan hoy. Y es que la libertad y la igualdad republicana conjugada por el libertador no son la libertad e igualdad que se conjugan en democracia ni mucho menos son las que hoy entendemos. Y es que república y democracia no eran lo mismo ni tampoco caminaban de la mano en el siglo XVIII y XIX.

Bolívar insistiría en el proyecto republicano centralista, considerando el modelo confederado de 1811 débil frente a una guerra de emancipación, por lo que le llevaría esta vez a considerar la unidad con Colombia como la fortaleza única y necesaria para alcanzar y preservar la independencia. Paradójicamente bajo esta lógica Bolívar reduciría la independencia de Venezuela como general colombiano al convertirla en provincia de la república de Colombia, la grande… Bolívar no vería su sueño afianzado. La legitimidad cuestionada por Caracas daría pronto con la ruptura y definitiva independencia de Venezuela de la República de Colombia aquel año de 1830, mismo año en el que fallecería el ilustre venezolano y caraqueño.

Las ideas de Bolívar quedaron plasmadas en cartas y escritos de los que merece la atención subrayar, el manifiesto de Cartagena de 1812, el manifiesto de Carúpano de 1814, las dos cartas de Jamaica de 1815,  el mensaje al Congreso de Angostura de 1819 y el mensaje al congreso Constituyente de 1830. Escritos que alimentan la historia pero también la imaginación de muchos… Hoy nos queda reflexionar a 237 años de su natalicio sobre el uso y abuso de su rico pensamiento político con fines ideológicos. De las graves distorsiones de su obra político constitucional propia de su tiempo. La historia por muy apasionante que nos resulta ser no se repite. Ciclos, teorías pendulares y fenómenos recurrentes son de enorme atractivo para el discurso político contemporáneo y caer en estos baches del tiempo histórico es muy fácil días como hoy. Bolívar, un hombre de su tiempo, nos dejó un legado importante en teoría política y estrategia militar que todavía debemos atender…    

A Bolívar, padre de la Patria… Salus Populi Suprema Lex Est

 

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Edgar Maldonado
Licenciado en Historia y Especialista en Derecho y Política Internacional por la Universidad Central de Venezuela, es candidato al título de Doctor en Ciencias Políticas de la misma casa de estudios. Miembro fundador, consejero asesor e investigador de CEINASEG. Se desempeña como profesor universitario con experiencia en las Escuelas de Historia, Comunicación Social, Estudios Políticos y Estudios Internacionales. Es Jefe del Departamento de Formación Histórico Especial de la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela, Director de Investigación Histórica de la Asamblea Nacional y Miembro del Grupo de Investigación de Lenguajes y Conceptos Políticos de la Escuela de Estudios Políticos y Administrativos. Sus líneas de investigación son la seguridad internacional en el marco de las Relaciones Internacionales y la historia de los lenguajes políticos en el marco de la Teoría Política. Actualmente dedicado al estudio de la representación y representatividad en el marco de la crisis de la democracia moderna.