Resumen:

El legalismo chino fue una corriente de pensamiento filosófico-político de la China preimperial, específicamente del período de los Reinos Combatientes. Frente a propuestas morales o de virtud de corte marcadamente confuciano, el legalismo formula una concepción realista del poder del Estado, basada en la primacía total de la ley, la autoridad incuestionable del Estado y el control férreo de la Administración. Mirando al hombre desde una perspectiva claramente pesimista, el legalismo se propone la defensa de un compendio de leyes claras e impersonales, de fácil aplicabilidad a la realidad del territorio a través de un sistema preestablecido de recompensas y castigos. Varios serían los autores legalistas que dotarían a esta corriente de un cuerpo reflexivo y teórico suficiente para acometer su implantación bajo el amparo de la dinastía Qin, aunque con los años fuera desacreditado y eliminado como sistema dominante, en favor del confucianismo. Con todo, el legalismo logró sobrevivir integrándose en la tradición política china de todas las épocas, estableciendo una simbiosis cuanto menos interesante entre el moralismo confuciano y la práctica de la jurisprudencia estatal.

Palabras claves: Shang Yang, Han Fei, fa, shi, shu.


Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente la organización comparte lo expresado.

Art. Juan Carlos Legalismo

 

Compartir
Es Doctor Cum Laude por la Universidad de Granada, cuenta con un Máster en Profesorado y un Máster en Enseñanza del Español por la Universidad Francisco de Vitoria y es Licenciado en Filología por la Universidad de Salamanca. Ha sido profesor de mandarín en diferentes centros educativos y universidades, actualmente Profesor Titular en el Instituto Cervantes de Pekín. También ha sido director de diferentes revistas y fundaciones, así como cofundador de la Asociación Hispánica de Estudios de China.