La migración y el desplazamiento forzado ocupan un lugar de relevancia en la agenda internacional contemporánea, extendiéndose a los debates sobre desarrollo y a los estudios internacionales (McAuliffe & Oucho, 2024). Dentro de este esquema, se tiende a invisibilizar a las personas desplazadas internamente (PDI), pese a que durante mucho tiempo han superado en número considerable a las personas que se movilizan internacionalmente (IDMC, 2025; UNHCR, 2025). Esta tendencia genera dudas sobre la mayor visibilidad de los migrantes internacionales frente a la escasa difusión y el exiguo abordaje del desplazamiento interno como problemática. 

Aunado a la diferencia numérica, existen factores estructurales y coyunturales que permiten que la atención global priorice ciertas formas de movilidad en y hacia determinadas regiones. De esta manera, la visibilidad y la priorización de la migración internacional frente a la relegación de las PDI no son reacciones involuntarias del sistema internacional, sino que resultan de regímenes jurídicos diferenciados, de la responsabilidad (no) conjunta y soberana entre Estados, y de dinámicas de poder que conforman la gobernanza global de la movilidad.

Desde la legalidad, la invisibilidad del desplazamiento interno se debe a la debilidad de los marcos jurídicos internacionales, que concentran las causas del fenómeno y el fenómeno en sí en la centralidad de la soberanía estatal. Pese a la existencia del anexo sobre Guiding Principles on Internal Displacement (ONU, 1998), los estándares contemplados en ese documento no son vinculantes, por lo que no existe ninguna obligación para los Estados de implementar medidas relacionadas con el desplazamiento interno ni de rendir cuentas al respecto. 

A diferencia de los marcos consolidados de la movilidad transfronteriza – por ejemplo, el de los refugiados – el desplazamiento interno se considera un asunto doméstico y, por ende, las PDI están bajo la protección de su propio Estado, incluso cuando este no ofrece ni garantiza su seguridad. Como resultado, millones de PDI son formalmente protegidas, pero carecen de garantías estatales, lo que genera una brecha de protección (Sinha, 2025). Frente a este panorama, el principio de soberanía estatal limita estructuralmente la capacidad de respuesta internacional y conjunta ante el desplazamiento interno y su visibilidad como fenómeno.

Ahora, la visibilidad de las migraciones internacionales no es únicamente el producto de marcos legales que las priorizan, sino también de los intereses y procesos adscritos a la gobernanza global, que, a su vez, incentivan la jerarquización y categorización de distintos tipos de desplazamiento por parte de los Estados y actores internacionales. Así, por ejemplo, la gobernanza de los refugiados trasciende las dimensiones humanitarias y obedece también a agendas estratégicas cambiantes que priorizan o deslegitiman las crisis migratorias en el escenario mundial. En este sentido, los Estados llegan incluso a modificar sus narrativas ante la comunidad internacional, al presentar sus respuestas sobre la gobernanza de los refugiados y obtener beneficios geopolíticos (Tsourapas, 2025). Esto permite que, dependiendo de los movimientos estratégicos de los Estados, ciertos flujos migratorios se visibilicen más que otros en beneficio de sus intereses. A través de estas mismas dinámicas, la migración internacional se ha colocado en el centro de las agendas globales. Dado que el desplazamiento interno, por el contrario, no implica movilidad transfronteriza, no genera las mismas dinámicas interestatales y queda excluido de las lógicas de la visibilidad.

Desde la perspectiva humanitaria, la visibilidad desigual entre la migración internacional y el desplazamiento interno está influida por dinámicas e intereses vinculados a las agendas de desarrollo y a la economía política del sector humanitario. Las necesidades objetivas de las crisis migratorias no son los únicos factores que determinan la asignación de recursos, la atención y las soluciones sostenibles, sino que también intervienen variables como los intereses políticos, la capacidad institucional y la visibilidad internacional. Así, según reportes, aunque la magnitud del desplazamiento sea mayor que la de ciertos flujos migratorios transfronterizos, las respuestas a este siguen siendo limitadas y fragmentadas (IOM & Georgetown University, 2024). 

Asimismo, dado que el desplazamiento interno no recibe la atención adecuada en las agendas de desarrollo, las PDI enfrentan carencias estructurales persistentes en el acceso a servicios básicos, derivadas de la falta de información sobre las poblaciones afectadas (Tomás Júnior et al., 2026). Adicionalmente, la producción de conocimiento y los datos sobre la movilidad contemporánea determinan los flujos migratorios que se visibilizan, ya que diversos actores internacionales interactúan y monitorean más a ciertas poblaciones que a otras, perfilándolas, cuantificándolas y generando respuestas más efectivas (Neiva & Borges, 2026). 

En conclusión, a pesar de que hay más víctimas de desplazamiento interno que de crisis migratorias transfronterizas, la invisibilidad del primero está influida por factores relacionados con los marcos jurídicos, la centralidad de la soberanía estatal y las dinámicas de poder del sistema internacional (IDMC, 2025; McAuliffe & Oucho, 2024). La centralidad de la soberanía estatal, combinada con los marcos internacionales no vinculantes, limita la difusión del desplazamiento interno en la agenda global (ONU, 1998; Sinha, 2025). 

Paralelamente, la migración internacional, como fenómeno, está presente en las agendas de desarrollo a raíz de procesos políticos y estratégicos de los Estados en el escenario mundial (Tsourapas, 2025). La visibilidad desigual entre el desplazamiento interno y la migración internacional es reforzada por la economía política del sector humanitario, la cual asigna recursos y produce conocimientos para atender ciertas crisis mientras desestima otras (IOM & Georgetown University, 2024; Neiva & Borges, 2026). De esta manera, la invisibilidad del desplazamiento interno y de sus afectados no es accidental, sino una manifestación del valor geopolítico y desigual entre Estados y poblaciones, reproducido por la gobernanza global contemporánea. 


Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente la organización comparte lo expresado.


Referencias

IDMC. (2025). Global Report on Internal Displacement 2025. Internal Displacement Monitoring Centre. https://doi.org/10.55363/idmc.xtgw2833

International Organization for Migration (IOM) & Georgetown University. (2024). Periodic Global Report on the State of Solutions to Internal Displacement (PROGRESS 2024). IOM. https://dtm.iom.int/

McAuliffe, M., & Oucho, L. A. (Eds.). (2024). World migration report 2024. International Organization for Migration. https://publications.iom.int/books/world-migration-report-2024 

Neiva, L., & Borges, G. M. (2026). The ethical dimensions of big data in refugee contexts: A scoping review of empirical studies in the social sciences. Social Sciences & Humanities Open, 13, 102522. https://doi.org/10.1016/j.ssaho.2026.102522

Sinha, A. (2025). But for borders: The protection gap for internally displaced persons. N.Y.U. Journal of International Law & Politics, 57. https://digitalcommons.wcl.american.edu/facsch_lawrev/2259

Tomás Júnior, I. da C., Manhiça, A. M., Monjane, W. S. de J., Tembe Júnior, P. S. da S., & Capitine, I. P. U. (2026). Prioritizing health and research needs of internally displaced populations in Mozambique: a policy and practice review. Frontiers in Disaster and Emergency Medicine, 4. https://doi.org/10.3389/femer.2026.1697634

Tsourapas, G. (2025). Credible fictions: how states stage refugee governance for geopolitical gain. Journal of Refugee Studies, 39(1), 22–40. https://doi.org/10.1093/jrs/feaf068

United Nations High Commissioner for Refugees. (2025). Global Trends: Forced displacement in 2024. Copenhagen, Denmark: United Nations High Commissioner for Refugees. https://www.unhcr.org/refugee-statistics

United Nations. (1998). Guiding principles on internal displacement (E/CN.4/1998/53/Add.2).

 

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Master en Cooperación Internacional al Desarrollo: Gestión y Dirección de Proyectos, por la Universidad Internacional de La Rioja, España.  B.A. en Relaciones Internacionales y Licenciado en Negocios Internacionales, ambos grados obtenidos con honores por la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT) con sede en Costa Rica. Goza con experiencia en las áreas de: investigación social, gestión migratoria, asistencia técnica en organismos internacionales, y análisis de negocios. Portador de destrezas académicas, directivas y de análisis tanto en ciencias sociales como en negocios. Políglota: Español, Inglés, Francés y Ruso. Cuenta con diversos cursos y experiencias, tanto académicas como profesionales, en la disciplina de Relaciones Internacionales llevadas a cabo en países como Inglaterra, Rusia, El Salvador y Costa Rica.